Quería reflexionar brevemente sobre el fenómeno de las campañas negativas. Siento que cada vez más la campaña pasa por atacar a otros antes que hacer propuestas. Causa más impacto una declaración punzante sobre otro candidato que una propuesta sería para el mejoramiento de nuestra ciudad.
Es que creo que es un síntoma de una política un poco vacía de contenido y muy llena de imagen. Todo parece estar en función de un objetivo más grande o más importante.
A veces siento que caigo en esta dinámica e intento, por todos los medios, de zafar y que lo que transcienda sean cosas positivas, ideas, transmitir energía y que nos estamos moviendo para mejorar las cosas.
Solo puedo decir que, en mi caso, conozco y me interesa la ciudad de Buenos Aires. Eso es lo que tengo en la cabeza, por lo que trabajo y voy a seguir trabajando.